La formación y habilidades de los trabajadores aumentan la productividad.
Un punto donde la inversión solo compensa la depreciación, deteniendo el crecimiento per cápita a menos que haya innovación tecnológica.
El crecimiento económico es el de un país, generalmente medido a través del incremento del Producto Interno Bruto (PIB) en un periodo determinado.
Una mayor cantidad de herramientas y máquinas por trabajador permite producir más.